Gastronomía de Punta del Este: guía por zonas

La gastronomía de Punta del Este se entiende mejor por zonas que por restaurantes sueltos. La Península gira alrededor del puerto, la Playa Mansa mezcla las mesas de los hoteles con los paradores sobre la arena, y José Ignacio es el territorio del fuego y las velas. Cada una pide una salida distinta, y elegir mal la zona es lo que más arruina una noche.
Antes de comparar, una aclaración útil: para visitar los restaurantes imperdibles de las tres zonas conviene tratar a José Ignacio como una salida aparte, con su propia reserva y su propio regreso.
La gastronomía de Punta del Este en la Península
El puerto manda. Lo de Tere está en la Rambla del Puerto, esquina Calle 21, con vista a la Isla Gorriti, y trabaja con la familia Marfetán a la cabeza. Su cocina junta lo que da el Atlántico y las lagunas del Este con carne del campo uruguayo, y la cava reúne etiquetas nacionales y extranjeras para el maridaje. Tiene cuatro salones, entre ellos la Terraza Portuaria y el Salón Gorriti, que también se usan para reuniones sociales o empresariales.
También en la Península, cerca del faro, Cuatro Mares arma un menú que cambia a diario según lo que consigue el chef Gastón Yelicich. Es la mesa más flexible de la zona: lo que comés depende de lo que llegó ese día. Desde la barra de la cocina se ve cómo trabaja el equipo.
La Bourgogne queda aparte, en un barrio residencial de Punta del Este, en Avenida Pedragosa Sierra y Avenida del Mar. El chef Jean-Paul Bondoux ofrece cocina francesa clásica con productos de su finca, y su tienda vende brioches, cruasanes y quesos.
Playa Mansa: entre el hotel y el parador
En la Mansa hay varias propuestas. En la Parada 4, el resort de Enjoy reúne a St. Tropez, con cocina italiana, pastas caseras y risottos, y a Las Brisas, que tiene una terraza sobre el mar y la Isla Gorriti y una carta con pastas caseras, pesca del día y parrilla uruguaya. Frente a la playa está OVO Beach, abierto todo el año, con platos tradicionales y tragos de autor. En el casino funciona Blend, con escenario para shows en vivo, pantalla gigante y un menú de sándwiches, tacos y ensaladas. Junto a la piscina está OVO Pool & Bar, de acceso exclusivo para huéspedes, socios de Enjoy Club y miembros del Spa.
Unas paradas más allá, en la Parada 7, I’marangatú ofrece menú de playa desde el desayuno hasta la noche. Para ver qué más hay, la lista de diez paradas gastronómicas que tomamos de referencia reparte sus nombres entre las tres zonas.
- St. Tropez: cocina italiana y una cava para cenar con tiempo.
- OVO Beach: almuerzo con el mar enfrente.
- I’marangatú: parador para quedarse hasta la puesta de sol.
José Ignacio: fuego y arena
Marismo está sobre la Ruta 10, entre pinos. El chef Federico Desseno cocina con horno de barro y parrilla, y la luz viene de velas y brasas. La provoleta es el plato que no se saltea. La Huella, sobre la Playa Brava, nació como una cabaña de playa y hoy es una institución gastronómica, con una cocina que se define por el mar, la tierra y el fuego. Se piden el pescado a la parrilla y el volcán de dulce de leche.
Las dos tienen algo en común: en temporada alta no se improvisa. Semanas es el margen que pide La Huella.
Cuándo conviene cada zona
| Situación | Zona | Ejemplo |
|---|---|---|
| Cena de pescado con vista al puerto | Península | Lo de Tere |
| Menú que cambia con la pesca del día | Península | Cuatro Mares |
| Cocina italiana y buena cava | Playa Mansa | St. Tropez |
| Almuerzo frente al mar | Playa Mansa | OVO Beach |
| Comer junto a la piscina, solo huéspedes y socios | Playa Mansa | OVO Pool & Bar |
| Cena entre velas y brasas | José Ignacio | Marismo |
| Parador de playa con cocina de mar, tierra y fuego | José Ignacio | La Huella |
Si el viaje es corto, quedate con la Península y la Mansa. Si tenés más días, sumá José Ignacio y dejalo para una noche en la que no dependas de volver temprano. Y si dudás entre dos zonas, elegí la que te quede más cerca de donde dormís: ahorrás traslados y llegás con más ganas de quedarte a la sobremesa.