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Matriz de indicadores COMAP: metas prudentes o máximas

Por Lucas Perales 4 min de lectura

Directora de una empresa compara en una pizarra metas prudentes y máximas de la matriz de indicadores COMAP para su proyecto de inversión

La matriz de indicadores COMAP es la tabla que convierte un proyecto de inversión en un porcentaje de exoneración de IRAE: cuantos más puntos suma la empresa en empleo, exportaciones, descentralización y los demás criterios, mayor es la parte de la inversión elegible que se descuenta del impuesto. Cada punto es también un compromiso que se controla durante años.

Por eso, al formular la matriz, la empresa termina eligiendo entre dos enfoques: metas prudentes, que la empresa sabe que puede cumplir, o metas máximas, que buscan el mayor beneficio posible. Ninguno es correcto en abstracto, y la elección pesa más ahora que la matriz cambió.

Qué cambió en la matriz con el Decreto 329/025

El decreto que rige desde el 1 de febrero de 2026 actualizó varios indicadores respecto del 268/020:

  • Investigación, desarrollo e innovación pasó a llamarse I+.
  • Tecnologías limpias fue reemplazado por sostenibilidad ambiental.
  • Las actividades y sectores definidos como estratégicos reciben más puntaje.
  • Se prioriza el empleo de grupos con más dificultades de acceso al trabajo y la inversión en departamentos con problemas de empleo y pobreza.

Una matriz armada con el criterio viejo puede perder puntos que antes tenía o dejar de aprovechar los nuevos.

Opción A: metas prudentes

La empresa compromete solo lo que ya tiene encaminado: puestos de trabajo que ya está contratando, exportaciones con clientes estables, inversiones con presupuesto aprobado. El porcentaje de exoneración baja, pero el riesgo en el seguimiento casi desaparece. Encaja con empresas que dependen de pocos clientes o de contratos que se renuevan cada año.

El error típico de este enfoque es quedarse corto por miedo. Una meta que la empresa sí podía sostener y no comprometió es exoneración que se pierde sin ganar seguridad, y en una micro o pequeña empresa pesa más, porque el decreto le suma 15 puntos porcentuales al beneficio que surge de la matriz.

Opción B: metas máximas

La empresa formula cada indicador al tope de lo razonable. El beneficio sube, y en proyectos de más de 180 millones de UI puede llegar al 100% de la inversión elegible en IRAE si, según el MEF, se obtienen al menos 5 puntos en Generación de Empleo y 4 en I+, entre otras condiciones de plazo. Encaja con empresas que tienen un respaldo para cada número: contratación encaminada, obra adjudicada, mercados de exportación probados.

El riesgo es que el control puede hacerse en cualquier momento de la ejecución o de la operación, y al final del cronograma el puntaje real se compara con el comprometido. Pasado el margen de tolerancia del 10%, la empresa reliquida el beneficio que usó de más. Si el puntaje queda por debajo del mínimo exigido para la promoción, el incumplimiento es total, y ahí los errores de formulación se vuelven fatales.

Tres errores de la matriz que terminan en inspección

Sea cual sea el enfoque, hay errores que se repiten al presentar el proyecto y que el seguimiento detecta enseguida.

  1. Calcular el aumento de empleo o de exportaciones sobre una situación inicial mal elegida. Los criterios de la COMAP la fijan en los doce meses previos a la presentación o a la factura de inversión elegible más antigua, a opción del inversor, y elegir mal esa base infla el incremento.
  2. Sumar puntos de descentralización por una inversión que después se ejecuta en otro departamento.
  3. Puntuar sostenibilidad ambiental o I+ con proyectos que todavía no tienen presupuesto ni proveedor.

En los tres casos la diferencia aparece en la declaración jurada de seguimiento, cuando la empresa compara su realidad con lo que firmó.

Cuándo conviene cada enfoque en la matriz de indicadores COMAP

Situación de la empresaEnfoque
Ventas al exterior concentradas en uno o dos clientesPrudente en exportaciones
Contrataciones ya firmadas para la nueva plantaMáximo en empleo
Inversión en un departamento del interior con obra aprobadaMáximo en descentralización
Proyecto de innovación todavía en etapa de pruebaPrudente en I+

Lo más sensato suele ser combinar los dos enfoques: metas máximas donde la empresa tiene respaldo documental y metas prudentes donde depende de terceros. Antes de cerrar el puntaje, vale la pena repasar cómo funcionan los indicadores del régimen COMAP y cómo se traducen en beneficios fiscales. Después, la regla práctica es simple: ningún número entra en la matriz sin un documento que lo sostenga en una inspección.

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