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Travesías en los Andes peruanos más allá de Machu Picchu

Por Lucas Perales 4 min de lectura

Senderistas junto a una laguna turquesa con montañas nevadas y rebaño de alpacas en los Andes peruanos, lejos de Machu Picchu

Las travesías en los Andes peruanos no se acaban en Machu Picchu: el país tiene rutas entre montañas nevadas, lagunas, valles y construcciones incas que reciben mucha menos gente. Algunas llegan hasta la ciudadela y otras llevan a lugares más apartados, como el circuito de Ausangate o el complejo arqueológico de Choquequirao.

Un buen punto de partida es este repaso del trekking en Perú y sus rutas más populares. Esta guía ordena las opciones según los días que tengas, la altura que puedas asumir y lo que quieras ver.

¿Qué travesías en los Andes peruanos hay además del Camino Inca?

Las más pedidas son cuatro. El circuito de Ausangate rodea una de las montañas más altas del país, con lagunas, glaciares, rebaños de alpacas y pequeños pueblos andinos. Choquequirao tiene su atractivo en un complejo arqueológico aislado al que solo se llega a pie. La ruta de Santa Cruz cruza la Cordillera Blanca, dentro del Parque Nacional Huascarán. Y Lares recorre aldeas de montaña y lagunas de altura hasta Ollantaytambo.

Cada una pide algo distinto: Ausangate exige por altitud, frío y distancia, y Choquequirao por sus desniveles.

En Choquequirao el camino baja hasta el cañón del río Apurímac y después vuelve a subir, así que conviene entrenar antes y no intentar completar las etapas demasiado deprisa. Varias versiones conectan el complejo con Machu Picchu, y la ruta recibe pocos visitantes en comparación con la ciudadela.

El Parque Nacional Huascarán, en Áncash, abarca 340.000 hectáreas y la Unesco lo reconoció en 1985 como Patrimonio Natural de la Humanidad. Allí se levanta el nevado Huascarán, el más alto del Perú, con 6.768 metros.

¿Cuál elegir según los días disponibles?

  • Con cuatro días: Santa Cruz, que demanda al menos cuatro, o Lares, que se hace habitualmente en cuatro.
  • Con una semana: Choquequirao, cuya versión tradicional lleva unos siete días de caminata.
  • Con tiempo y buena forma: Ausangate, que cambia de trazado según la duración del viaje y puede incluir la Montaña de Siete Colores.

Santa Cruz recorre unos 37 kilómetros y cruza el paso de Yanashallash, a 4.680 metros. Como el resto de las excursiones del parque, debe hacerse a través de una agencia de viajes autorizada por el Parque Nacional Huascarán.

Si tu fecha de regreso ya está cerrada, empieza por ese límite de días y elige desde ahí. Es más sensato que recortar etapas cuando ya estás caminando a gran altura.

¿Cuánto pesa la altitud?

Mucho, y más que la distancia. Lares tiene un paso de unos 4.450 metros pese a sus 33 kilómetros aproximados, y por eso conviene compararlas por altura antes que por kilómetros. Esta ruta no sigue el trazado del Camino Inca y ofrece más contacto con zonas rurales andinas. La mayoría de los programas termina con el tren hacia Aguas Calientes antes de visitar Machu Picchu.

Los CDC de Estados Unidos aconsejan que, por encima de los 3.000 metros, la altitud a la que duermes no suba más de 500 metros por día. Eso explica por qué las agencias recomiendan pasar varios días en la zona antes de empezar. En la Cordillera Blanca la recomendación es la misma: unas jornadas de adaptación antes de la travesía.

¿Hay opciones para una sola jornada?

Sí. Quien no dispone de tantos días puede elegir la laguna Humantay o la Montaña de Siete Colores. Ambas excursiones se hacen en un día, pero no son fáciles: los dos lugares están a gran altura y caminar puede cansar más de lo esperado.

La recomendación para las dos es avanzar despacio y seguir las indicaciones del guía.

¿Cómo preparar la travesía?

Antes de elegir entre una excursión de un día o varias noches de camping, hay que mirar la dificultad, la altitud, el clima y los servicios incluidos. Después, queda contratar con una empresa que conozca bien el lugar y revisar con ella los traslados, las comidas, el material de acampada y el tamaño del grupo.

Pregunta también cómo manejan el mal de altura y en qué condiciones trabajan los porteadores. Si tienes claro el tiempo y el nivel físico, la elección entre estas rutas se vuelve mucho más simple. Pide dos o tres propuestas con el mismo itinerario y compáralas punto por punto antes de pagar nada.

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